|
viernes, 28 de marzo de 2008 |
|
Por Teresa Ros Portavoz adjunta PP Ayuntamiento de Alcañiz Esta semana, el equipo de gobierno PSOE-PAR en la Diputación General de Aragón ha rechazado la propuesta del PP, defendida por el Diputado Miguel Navarro en las Cortes, para mejorar, y sobre todo ensanchar, la carretera que une la N-232 a la altura del Regallo con Puigmoreno, la cooperativa y Valmuel. Una propuesta que había sido aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos tanto en el Ayuntamiento de Alcañiz como en la Diputación Provincial de Teruel, instituciones que por lo tanto estaban dispuestas a colaborar con la obra. Es decir, PSOE y PAR lo apoyaron en Alcañiz y Teruel y lo rechazan en Zaragoza. ¿Quién lo entiende? Ahora dicen que si la carretera es de la Confederación Hidrográfica del Ebro que la arreglen ellos, que la transfieran a la DGA,... En definitiva, el uno por el otro, la casa sin barrer.
Esto clama más al cielo todavía si cabe teniendo en cuenta que en otra zona de Aragón, con un caso similar, sí que se ha hecho la obra de la forma que proponía el Partido Popular. ¿Por qué PSOE y PAR cambian de criterio según la zona de nuestra comunidad autónoma de la que se trata? Lo que está claro es que con esa actitud perdemos todos, sobre todo los usuarios habituales de la carretera, que tienen que salirse a la cuneta cuando se cruzan con uno de los múltiples camiones que transitan por allí en la época de recogida de la fruta. Si tiene que arreglar la CHE la carretera, que lo haga. Si la tiene que transferir a la DGA, que lo haga. Si tiene que coger el toro por los cuernos el Gobierno de Aragón para solucionar el problema, que encuentre la manera de hacerlo. Es su responsabilidad, la de PSOE y PAR. Así lo han decidido los votantes. Quizás sus representantes en el Bajo Aragón deberían explicar a los vecinos lo que está ocurriendo, y por qué aquí votan sí y en Zaragoza votan no a la misma propuesta. |