|
Por Miguel Navarro Diputado PP Cortes de Aragón Nadie duda que los ciudadanos españoles están cada vez más descontentos con la situación económica. Con un escenario de subida de tipos, aumento de inflación y de bajada de poder adquisitivo de los salarios. Por otro lado, se percibe la falta de discurso del Gobierno, que no emprende las reformas estructurales que España necesita. El Ejecutivo ha optado por una política inmovilista hasta que se nombre el nuevo Gobierno. Y los datos económicos que nos van suministrando no son nada halagüeños. Esta misma semana, el Banco de España, reducía la tasa de crecimiento en tan sólo un 1,8 % del PIB. Difícil papeleta se le avecina al futuro ministro de Economía.
Otro de los puntos preocupantes es que España es el país en el que más rápido ha amentado el endeudamiento familiar y donde más se ha incrementado el esfuerzo de compra de la vivienda. Además, y "toquemos madera", debemos esperar que la subida de tipos no siga aumentando mes a mes como hasta ahora.
Preocupantes resultan las estimaciones de la Comisión Europea, cuando nos anuncia que durante los pasados años la presión fiscal ha aumentado en dos décimas y el gasto público en una décima, con lo que Zapatero no sólo incumplió su discurso de investidura, hace ahora cuatro años, sino también su programa electoral. Por todo lo anteriormente expuesto, habría que aplicar una política económica basada en un sistema tributario más competitivo, una política presupuestaria más rigurosa, o un marco regulador más transparente que vele por la unidad de mercado. Difícil reto tiene el futuro ministro de Economía. El discurso de investidura de estos días del Sr. Zapatero resulta tranquilizador. Pero, ¿qué credibilidad puede tener en estos momentos el futuro Presidente del Gobierno de España, cuando durante los pasados cuatro años ha incumplido sistemáticamente todas y cada una de sus promesas? Bastaría con fijarnos en nuestra provincia, que por cierto ahora ni nos ha nombrado en su discurso de investidura, en todas las actuaciones prometidas para nuestro territorio que no se han realizado. |