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Por Miguel Navarro Diputado PP Cortes de Aragón La pasada semana se inauguraba en Alcañiz la feria Riego, por cierto, bastante cutre en cuanto a contenidos se refiere por mucho que la concejala delegada de Ferias se empeñara en ensalzarla por activa y por pasiva. Eso sí, representación política no faltaba, consejero de Agricultura incluido, el de verdad, no el de la comarca. Presidente de la Diputación, y como no, los políticos de la zona.
Los discursos tanto del presidente de la DPT, Antonio Arrufat, como del consejero de Agricultura, Gonzalo Arguilé, no pudieron ser más desafortunados e inoportunos. Por un lado el Sr. Arrufat, a falta de otro mensaje mejor que decir, lo centraba en los hipotéticos futuros regadíos del Mezquín. Riegos de los que por cierto llevan años hablando los socialistas y son incapaces de ponerlos en marcha. Sobre el papel resulta fácil hablar de proyectos de futuro, pero eso sí, en el momento actual en que los regantes de la cuenca del Guadalope ven con preocupación salvar sus cosechas por falta de agua, como menos, es paradójico hablar de ampliación de la zona regable.
El consejero de Agricultura no se quedó corto. Aparte de mencionar la segunda fase del Canal Calanda-Alcañiz y poner al descubierto las vergüenzas del Ministerio de Agricultura en cuanto a la falta de cumplimiento de los compromisos con esta obra, nos sorprendió con una auténtica arenga antitrasvasista. Posicionarse en contra del trasvase del Ebro a otros territorios, recordando que el que quiera agua construya depuradoras, cuando su ministra estaba negociando con Montilla un convenio para trasvasar agua del Ebro a Barcelona, estarán conmigo de acuerdo que es hacer un alarde de hipocresía. Y más, cuando todos los mentideros políticos le colocan como número tres en el Ministerio del ramo. Pero claro, con el PSOE todo vale. Zapatero dijo en Zaragoza "Mientras sea presidente de España, no se hará ningún trasvase". Todavía no lleva ni una semana de presidente y ha vuelto a mentir a todos los españoles. La que nos espera. |