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Por Almuayad Royo Mahmoud Concejal de Patrimonio de Híjar Se nos va Eva Almunia, ascendida a Secretaria de Estado de Educación. Me debato entre la alegría y la tristeza.
Alegría, porque ya no podrá entorpecer, destruir, emponzoñar en un campo tan importante como es la Educación. Alegría, porque cualquiera que la sustituya, lo hará mejor que Eva Almunia. Tristeza, porque al ser tan sencillo superar los logros de Eva Almunia, seguiremos nadando en la mediocridad. Eva Almunia ha dejado Aragón, a la deriva nacional en los informes PISA; ha dejado una comunidad autónoma en la que el 60 % de los escolares, son rechazados en su primera opción en la elección del centro educativo; una comunidad en la que gracias a la enseñanza concertada, el gobierno de Aragón procura educación para todos. Una comunidad autónoma en el que los Ayuntamientos se han visto obligados a asumir competencias de la Administración, por dejación del Gobierno de Aragón; suponiendo un gasto de dinero que no les compete (por ejemplo las Guarderías).
Sin embargo lo que de verdad me produce tristeza (ya que la destrucción de la Educación forma parte de la hoja de Ruta del PSOE), ha sido que debido a su partida, los Aragoneses nos quedaremos sin saber cómo se ha gastado Eva Almunia 12.000.000.000 de pesetas en la "Restauración del Teatro Fleta ". Como pudo negociar con los cadáveres de dos monjas la propiedad del Monasterio de Sijena, o porque ha sido incapaz en cinco años de retornar los bienes de la franja. Con su marcha, los aragoneses hemos perdido la oportunidad de saber todas estas cosas. Las preguntas parlamentarias pendientes de los últimos dos años quedaran en el olvido y Aragón será menos libre, menos tranparente. |