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Por Miguel Navarro Diputado PP Cortes de Aragón Difícil papeleta la que está atravesando el gobierno de Marcelino Iglesias durante estas últimas semanas. Las tensas comparecencias y la intensidad del debate del último Pleno celebrado en las Cortes de Aragón dan prueba de ello. Los temas del debate que centraban la atención del Pleno, como no, el abastecimiento de agua a Barcelona y el macro proyecto de Gran Scala, en los Monegros.
El primero de los temas no es otro que el vergonzoso cambio de criterio en materia de política de aguas respecto a lo que los socialistas habían estado proclamando a lo largo de toda la campaña electoral. Por todos es sabido que el PSOE aragonés ha hecho del trasvase del Ebro la bandera de todo este tiempo en el Pignatelli y, de repente, el primer Decreto del nuevo gobierno de Zapatero no es otro que el trasvase de agua a Barcelona. Y lo más grave, con el conocimiento y consentimiento del propio Iglesias.
El Presidente de Aragón, en cada ocasión, tiene que inventar una nueva excusa para sostener su actual postura sobre el trasvase del Ebro. Hemos tenido que escuchar que no se trata de un trasvase, luego que Tarragona no está en la cuenca del Ebro. Que el término trasvase, para este caso, jurídicamente no se sostiene (aun sin haber recibido los informes encargados a los servicios jurídicos de su gobierno sobre el abastecimiento de agua a Barcelona), que simplemente se trata de una redistribución de caudales. Que Iglesias hable, ahora, de demagogia sobre el agua cuando todo su eje electoral ha sido el agua, tiene guasa. El segundo de los temas comprometidos, y proyecto estrella del PAR, tampoco deja indiferente a nadie. La DGA sigue avalando Gran Scala sin aclarar dudas sobre su solvencia. Nadie tiene claro qué es exactamente Gran Scala, una idea, una iniciativa, un anteproyecto o un proyecto. Los sustantivos utilizados difieren según el momento o la ocasión. El "cabeza de turco" de toda esta chapuza del PAR no es otro que el consejero de Industria, Arturo Aliaga. Por cierto, el consejero dio muchas explicaciones en el Pleno, pero resolvió pocas dudas. Y en todo este maremágnum, el PAR calla y avala el trasvase del Ebro, y el PSOE calla del proyecto Gran Scala. Comprenderán ustedes que estamos ante un gobierno plagado de intereses particulares. No se preocupen, el pueblo es sabio y sabe colocar a cada cual en su sitio. |